sábado, 11 de agosto de 2012

Por esta vez seré lo que me pida yo

Estaba harta de estar así, triste y sin ganas de nada, escondiéndome del mundo por miedo a que me encontrase de frente con la realidad pero me cansé y decidí que era hora de hacerle frente a mis miedos, de aceptar que en esta guerra estaba mas derrotada que vencida y lo más importante decidí que en el fondo me quería demasiado a mi misma para seguir así por alguien que no se daba cuenta de hasta donde estaba dispuesta a llegar por él. Decidí llamar a mis amigas e irme de fiesta con ellas, me arreglé y me puse ese vestido negro que tanto me gusta, me maquillé, me pusé mis tacones más bonitos y me fui de fiesta. Estuve bailando sin parar durante horas, divirtiéndome, siendo feliz con ellas y sin ningún recuerdo triste hasta que lo ví, a unos metros de mí, mirándome fijamente como sí no me reconociese incluso parecía que se iba a acercar para ver sí realmente era yo, la chica buena, de la que sólo se acordaba cúando le interesaba a él, esa chica que estaba dispuesta a todo por él sin importarle nada más pero de pronto nos miramos fijamente a los ojos a pesar de que estabamos a unos metros de distancia, y entonces ocurrió, él se dió cuenta de que quizás la chica buena ya no iba a estar ahí cuando el lo necesitase y yo, yo me di cuenta de que también podía ser feliz sin él.